Un día para que quienes estudian español descubran nuestra cultura: mate, comida, música y charla real, sin manual.
Cada uno trae un plato típico de un país. Se prueba, se cuenta la historia detrás y se practica idioma sin darse cuenta.














Mesas de conversación en varios idiomas y niveles. La forma más rápida de perder la vergüenza a hablar.





Subtítulos apagados, pochoclos servidos. Entrenar el oído como si fuera un plan entre amigos.


Una tarde de picnic donde el único plan es hablar, jugar y conocerse. El idioma fluye solo.








La ceremonia donde entregamos certificados y celebramos, en comunidad, todo lo aprendido durante el año.

Un encuentro relajado para arrancar la temporada con la comunidad y las caras nuevas.